DulceSky
Sonido chileno en Salt Lake City
31/10/2009
Son chilenos, viven en EE.UU. desde fines de los '90 y este año han hecho llegar por primera vez un disco con su música a nuestro país. DulceSky, (dulce, en español, y "cielo", en inglés) ahora se prepara a debutar en Chile.
David PonceSi Oliver Valenzuela tiene un nombre que suena a inmigrante latino en EE.UU. es porque es exactamente eso. Valenzuela vive en Salt Lake City, estado de Utah, es músico y de hecho es chileno. Pero la última vez que tocó en Chile fue a mediados de los años '90, en la discoteca Laberinto de la avenida Vicuña Mackenna en la capital, cuando tenía un grupo llamado Subdroides iniciado en 1992.
Ahora Subdroides no existen, la Laberinto fue demolida para construir algún edificio de departamentos y muy lejos de aquí Oliver Valenzuela es el cantante y guitarrista de otro grupo, junto a Brett Kocherhans (guitarra y teclados), su hermano Daniel Valenzuela (bajo) y Mitchell Razon (batería). Se llama DulceSky. Aunque el nombre puede tener otras lecturas.
-Acá le dicen Dulcheski, Dulceski, como si fuera ruso -pronuncia Valenzuela, por teléfono en su casa en Salt Lake City-. Traté de que aprendieran pero me da lo mismo. Es DulceSky, como las dos palabras: dulce, en español, y sky, cielo, en inglés.
Influencia inglesa
DulceSky debutó en vivo en 1999 y a la fecha acumula una discografía de EPs, compilaciones y álbumes de larga duración. La más reciente de esas grabaciones está por primera vez disponible en Chile y se llama Unfamiliar.
Y si Unfamiliar es el nombre de una de las canciones que el grupo inglés Ride grabó en la época de su disco Nowhere, es porque es exactamente eso: una versión de esa melodía, lo que arroja luces sobre el tipo de música que gusta a DulceSky. Es ese sonido eléctrico y sedante conocido como shoegazer y cultivado en los '80 y '90 por grupos como Lush, Catherine Wheel o los propios Ride.
-A mí esa canción siempre me ha gustado -dice el cantante-. Incluso con mi banda que teníamos allá en Chile la tocábamos en los ensayos, bien espiquínglish y las notas las agarrábamos. Ahora tomamos otras opciones. Al comienzo la ensayábamos tal cual, pero cuál es la gracia de que suene igual, entonces tratamos de hacer algo distinto y con máquinas.
Entre los créditos de esa grabación figura el nombre del productor Matt Vinegar, con experiencia en músicos como Tom Waits, los ingleses Love & Rockets, los estadounidenses Primus y los australianos The Church.
-¿Algo de eso tiene que ver con el sonido?
-Él fue primordial, aunque nunca estuvo envuelto en esa onda shoegazer con esas bandas. Más que nada siempre tuvo una onda más Beatles, rock sesentero. La única conexión es que su banda se fue de gira con Catherine Wheel -se ríe-. Pero sabe de qué se trata y sabe hacerlo bien. Tampoco queremos ser los nietos o los hijos del shoegazer porque eso ya está hecho y hay que hacer otras cosas.
Visita a Chile
Los iniciales compañeros de Valenzuela en 1998, en la primera versión de DulceSky, eran el argentino Guillermo Curletto (bajo) y el estadounidense Stefano Ashbrige (batería).
-Aunque en el principio estaba contento haciendo música, en ese tiempo tocaba con músicos a los que tenía que explicar por qué estaba haciendo esa música -recuerda-. No conocían la música británica ni europea. Después, a partir de 2002 llegaron los actuales integrantes, y no tengo que decirles qué hacer.
Luego vinieron los cambios. Entre 2002 y 2005 tocó teclados su mujer Dannika Hammons. Su hermano Daniel Valenzuela entró en 2002. El baterista Mitchell Razon llegó en 2003. Brett Kocherhans se sumó en 2008. Y si los dos últimos sí parecen tener nombres de ciudadanos estadounidenses con todos sus papeles, en el caso de Mitchell Razon esa sí es una impresión errónea.
-Mitchell es otro chileno que conocimos aquí -dice Oliver Valenzuela-. Es de Quilpué.
El propio cantante tiene más viajes en su bitácora. Estuvo en Argentina, en Mar del Plata y Bahía Blanca entre 1994 y 1996. En 1996 llegó a EE.UU., a Salt Lake City, junto a sus padres. Vivió en EE.UU. en 1998 e hizo sus primeras grabaciones. Volvió en 2000 y esta vez el grupo grabó y tocó en vivo. Y cuando Dulcesky lanzó su disco Lands (2006) tuvo difusión en los circuitos universitaros de EE.UU., en las emisoras conocidas como college radios.
-Nos fue muy bien en ese campo, con varios top 10 dependiendo de qué radios universitarias -recuerda el cantante, cuya banda en paralelo ha compartido festivales con grupos estadounidenses como The Delgados, para quienes abrieron un concierto en 2005, Long View y Trash Can Sinatras. Y con Lucybell, en un club de Salt Lake City.
-¿Cómo recuerdas ese concierto?
-Por alguna razón les gustó la idea de venir a Salt Lake city. Y volvieron tres veces. Y las tres veces tocamos con ellos. Nos hicimos más o menos amigos, tocamos en clubes bien grandes, con cientos de personas.
-¿En general es un público más latino o angloparlante el que tienen?
-Hay un público latino bien grande, de mucha gente que nos conoció, nos sigue, viene a nuestros shows y todo. Y hasta ahora no nos han llamado la atención por cantar en inglés. Empezamos haciendo demos en español, pero cuando vives acá las cosas te pasan en inglés. Es natural: aprendiendo el idioma, es lo que viene a tu mente. No es ninguna estrategia para llegar a más gente.
-¿Cuáles son tus planes con Chile?
-El sueño es ir a tocar a Chile, pero es más fácil decirlo que hacerlo. Si vamos hay que hacer algo bueno, algo bien encachado. Estamos viendo de a poco cómo va con este EP para ir.
